Aconcagua ¿sólo para ascensos? ¿Qué tal un trekking?

La montaña más alta del hemisferio occidental es un gran imán para todos aquellos que quieren subir a la cima del Continente Americano. Lo ha sido desde hace más de 40 años, cuando las expediciones y la cantidad de gente que venía a ascenderlo comenzó a descubrirlo. Al igual que ocurrió con todas las grandes montañas del mundo, el Aconcagua fue, en un principio, visitado casi exclusivamente por aquellos que buscaban su cumbre, pero con el correr de los años, el mundo del trekking fue haciendo su aparición de manera lenta pero constante. Este fenómeno no se dio solo en el hemisferio sur. Hace 30 años, solo los montañistas llegaban al campo base del Everest. Hoy en día, el trekking en Nepal es una actividad en sí misma que mueve a cientos de personas por año. Con el Aconcagua pasó lo mismo. El crecimiento del trekking ha sido permanente, y esto ha llevado a que personas de todo el mundo se acerquen a conocer al mítico coloso de América, al punto de que un porcentaje nada despreciable de todas las personas que ingresan al Parque Aconcagua lo hacen para llevar a cabo un trekking, que no solo es bastante menos demandante que el ascenso −por razones más que obvias−, sino que además requiere mucho menos tiempo, ya que hay trekkings de un día hasta Confluencia, trekkings a la pared sur del Aconcagua de tres días, trekkings hasta el campamento base de la Ruta Normal que duran siete días o incluso trekkings hasta el campamento base de Plaza Argentina (en la otra cara del cerro), que duran cuatro días y que incluyen el descenso en helicóptero hasta la entrada de Horcones. En definitiva, las opciones son muchas y hay para todos los gustos y presupuestos. Ahora veamos un poco las dificultades y los desafíos de cada una de estas caminatas.

El trekking por el día es, obviamente, el más accesible y para un público más amplio. Requiere una preparación física moderada (más que nada un buen estado físico en general) y no hace falta ningún tipo de experiencia previa, ya que se sale de Mendoza y esa misma noche estamos de regreso en nuestro hotel. Este trekking nos brinda la oportunidad de conocer un campamento lleno de montañistas de todo el mundo, que se encuentran en tránsito hacia la ruta normal, o montañistas que hacen una breve parada para tomar algo en su camino de salida del Parque Aconcagua luego de haber realizado un ascenso. El paisaje, como en todo el Parque Aconcagua, es espectacular, y esa es otra de las maravillas de la Cordillera Central. Caminando muy poco se puede llegar a lugares increíbles. 

El trekking a Plaza Francia requiere tres días en total, con dos noches en Confluencia (3.400msnm), por lo que la exigencia ya es diferente en términos de estado físico y experiencia en la altura. No es lo mismo venir del nivel del mar y no haber hecho nunca una experiencia durmiendo en la altura, que realizar una actividad que incluye dormir en alturas superiores a los 3.000 metros. En definitiva, todo se reduce a cómo se adapta nuestro cuerpo. Sin embargo, al ser un ascenso gradual, la aclimatación se realiza de forma liviana y casi segura en la gran mayoría de los casos. Este trekking requiere contar con un equipo mínimo, que de todos modos se puede alquilar en Mendoza, en caso de no haber traído nada. Este trekking tiene su punto cúlmine en el mirador de la brutal y magnifica pared sur del cerro Aconcagua, que es una imponente mole de hielo y roca que mide tres kilómetros de alto por siente de ancho. 

Y para pasar a las ligas mayores, tenemos el trekking hasta el campamento base de Plaza de Mulas, por la ya mencionada Ruta Normal. Esta sí es una caminata que requiere una condición física mayor, ya que posee una dificultad mayor que cualquiera de las otras dos opciones. Este trekking puede hacerse de muchas maneras. La más común de todas es la de sumar a los trekkers a alguna de nuestras expediciones, ya que los primeros siete días del programa de ascenso son iguales a los de este trekking. Una vez que todos han llegado al base, los trekkers tienen incluso la posibilidad de realizar un ascenso al cerro Bonete (5.000 metros), que es parte del programa de aclimatación de la expedición y cuya ubicación es justo enfrente a la cara Oeste del cerro, lo cual proporciona algunas de las fotos más extraordinarias de todo el Parque Provincial Aconcagua. Es común en nuestras expediciones que las parejas o alguno de los padres de los expedicionarios acompañen a sus hijos o parejas en esta primera parte de la expedición, y luego del ascenso al Bonete regresen a Mendoza, para reencontrarse con sus seres queridos unos días después, cuando la expedición ya ha finalizado.  

Y como cierre hemos elegido al último trekking que hemos agregado a nuestra lista, y es el que llega hasta Plaza Argentina, campamento base de la ruta de la Travesía 360°. Este trekking de cuatro días, inicia por la Quebrada de Vacas y pasa por los campamentos de Pampa de Leñas, Casa de Piedra y culmina en el segundo campamento más grande del cerro Aconcagua: Plaza Argentina, mostrándonos  la extraordinaria diversidad en flora y fauna entre un lado y otro del mismo cerro Aconcagua, ya que el paisaje de la Quebrada de vacas es mucho más verde y con una fauna mucho más rica que la que podemos ver por el otro lado. Este trekking concluye con el descenso en helicóptero hasta el Centro de visitantes en la entrada del Parque.

Como ya hemos podido ver, las opciones de trekking son bastante variadas, y esa es una de las grandes ventajas que tienen todas las opciones que podamos elegir. No todos los que deambulan están perdidos, y no todos los que vienen al Aconcagua buscan su cumbre. Muchos solo quieren darle un vistazo a ese imponente cerro para entender por qué cientos de personas por año buscan su cumbre.  

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